EL
AVARO de Molière
Bajo la
dirección de Martín Barreiro, la compañía Teatro Argentino de Cámara
está poniendo en escena en el Teatro El Convento el clásico del escritor
francés Molière El Avaro, una sátira
social escrita en 1667 que cuenta, a través de situaciones y personajes
grotescos, una historia en torno al dinero, la que si miramos desde el punto de
vista del presente, en ningún momento queda desactualizada a pesar de los
siglos que nos separan de su origen. Y menos aún con la muy buena adaptación de
Barreiro. Hay mucho para destacar en esta versión de El Avaro. Antes que
nada, la risa es un elemento trascendental. Además, tanto la dinámica que tienen las escenas
como la excelente interpretación de los actores, hacen que la hora y media que
dura la obra se diluya sin que el espectador se de cuenta del paso del tiempo. Una obra altamente
recomendable para los que quieran reírse sin parar durante una hora y
media con situaciones exageradas, ridículas y muy bien representadas.
Analía Lanzillotta - Crítica completa en:
http://www.abccultural.com.ar/nota.php?ID=358
Durante
la acción una gama de sentimientos se muestra poco a poco, además de la
ambición abrumadora del protagonista, que da paso a momentos que son tiernos,
grotescos, divertidos, incluso trágicos cuando Harpagón pierde su oro. El
director Martín Barreiro ha hecho una adaptación inteligente y respetuosa del
texto original. Su perspectiva está definitivamente al lado de la farsa, y por
lo tanto, ha llevado a algunos de sus personajes en esa dirección. Algunos, no
todos, para evitar así lo que podría convertirse en una monótona galería de
retratos fuertes e inquietos. La farsa
recae principalmente en los hombros de Harpagón (Barreiro), un retrato
impresionante; el sirviente incansable y dinámico La Fléche
(la flecha, Diego Verni) y el amanerado Cléante, hijo de Harpagón (Ariel Li Gotti).
Su querida Marianne (Gabriela Caponetto), su hermana Elise (Lilia Cruz) y su pretendiente Valére
(Bruno Chmelik), disfrazado como un sirviente de
Harpagón, son adecuadamente románticos; Mimi Ferraro está muy en papel como la intrigante Frosine, una casamentera. La escenografía y el vestuario
son adecuados y sencillos
Alfredo Cernadas - Crítica completa en:
http://www.buenosairesherald.com
En
la propuesta que nos ofrece esta compañía de la calle Reconquista, sigue siendo
la risa el denominador común que comparte con el texto fuente. El elemento risa
es explotado, en el mejor sentido del término, se lo utiliza desarrollándolo a
lo largo de la hora y media que dura el espectáculo. Lo que hace que nos
reverenciemos hacia su autor y a estos intérpretes que siguen redoblando la
apuesta.
Malena Grilli - Crítica completa en:
http://www.leedor.com/notas/2981---el_avaro.html
En este
caso la elección tiende a seguir el texto y a exacerbar no sólo los mensajes de
aquel, sino a destacar los modos de actuación de la época. Sin necesidad de
usar máscaras, ya que el caracterizado maquillaje las suplanta, se marcan cada
uno de los gestos y los movimientos de manera histriónica potenciando el humor
hilarante propio de la obra. De este modo, cada uno de los personajes destaca
su personalidad, incluso desde el vestuario. Si Moliere astutamente se
reía de la corte en la corte misma, al darle el poder a quienes no poseían
nada, hoy quien decide poner la puesta en un convento, también decide reírse
junto al autor, del clásico que domina el mundo: el dinero.
Jimena C. Trombetta - Crítica completa en:
http://www.imaginacionatrapada.com.ar/Teatro/el-avaro.html
Tan
absurdo como avaro, tan avaro como rico. El afán de poseer es más poderoso que
el de gozar. Teatro absurdo en tiempos grotescos. Tiempos de lujo y miseria, de
hambre y abundancia. Moliere se burla de las apariencias. Un buen trabajo de la
compañía Teatro Argentino de Cámara – Teatro El Convento. Embarcados en una
empresa casi olvidada en estos tiempos modernos, la compañía se encarga de llevar adelante la
puesta de obras clásicas con el fin de mostrar la atemporalidad que encierra un
texto.
Victoria
Santagada -
Crítica
completa en:
http://alrededoresweb.com.ar/secciones/teatro/clasico-independiente-el-avaro.htm
La
experiencia es interesante por partida doble: ver a Molière siempre
es una buena excusa, y meterse luego de un viernes agitado en una sala teatral
de un imponente convento en el medio del centro porteño a las 21 horas, casi
mágico. Las actuaciones de la compañía son pulcras y con gracia, llevando a los
límites algunas interpretaciones, jugando con las posibilidades que brinda esta
historia y que el director sabe contar.
Para quienes quieran comenzar a conocer un poco más sobre el teatro
Clásico, con poco lugar en Buenos Aires, es el camino indicado. También para los
amantes de Molière y para quienes
quieran variar su rutina y ver un trabajo de calidad, con actores de
trayectoria, que saben darle voz a cada uno de los personajes.
Crítica completa
en:
http://www.buenosairesladob.com.ar/?p=545
Una
puesta muy original, el vestuario realmente nos sorprendió, impecable y
van a poder apreciarlo cuando vean la obra, realmente transporta!!!
Hay puntos de actuación muy importantes, pero la gran protagonista de esta
divertida comedia es la avaricia que va fluctuando por todos los
personajes. Una joya muy bien puesta que
los va a sorprender y donde van a ver como cada uno de los personajes se va
destacando a medida de que la historia avanza. No dejen de ir a verla, desde
acá la recomendamos.
Crítica completa
en:
http://www.myspace.com/universofoto
Los
actores saben darle profundidad a sus personajes,
obviando las limitaciones del texto, saliéndose del rígido estereotipo
neoclásico. Esta libertad puede llegar a descolocar al espectador desprevenido,
pero el resultado siempre es positivo. La adaptación de Martín Barreiro
conserva casi en su totalidad los parlamentos originales, aunque suprime
algunos personajes secundarios y atenúa los diálogos demasiado densos. Pero el
recurso que más llama la atención es la actualidad que cada personaje le
imprime a sus líneas: se pone a prueba la complicidad del público presentándole
guiños modernos que pactan con el entramado neoclásico de Moliere. Las risas
que saturan la sala continuamente confirman que los anacronismos en el léxico y
las improvisaciones sobre el libreto son técnicas que
los actores manejan a la perfección.
No es de extrañar entonces, que este sea el tercer año consecutivo que la
Compañía Teatro argentino de Cámara- Teatro el Convento pone en escena
exitosamente El Avaro. Hace catorce años que este grupo de talentosos actores
pisa fuerte en el circuito teatral de Buenos Aires.
Florencia Escudero - Crítica completa en:
http://www.revistalavoragine.com.ar/revista%2023/critica%20moliere.html